El beneficio poblacional de reducir el consumo diario de sal: modelo de incidencia y costos en estados unidos extrapolable a colombia

En Estados Unidos, el promedio diario de consumo de sal para el periodo 2005-2006, fue de 10.4 g en los hombres y 7.3 g en las mujeres, sustancialmente mayor que la recomendación actual del gobierno federal (5.7 g diarios de sal equivalentes a 2.3 g de sodio). 

En un estudio de simulación computacional alimentado por datos epidemiológicos(1), se estimó el impacto poblacional de la reducción en el consumo de sal (1, 2 ó 3g/día) en términos de mortalidad y eventos cardiovasculares. Se presentaron resultados para la población general y grupos especiales de riesgo,  comparando esta estrategia con otras intervenciones en prevención cardiovascular. El modelo permitió estimar la incidencia de los desenlaces de interés y a partir de allí una aproximación de costo-efectividad. 

En el modelo se observó una disminución progresiva en los eventos de interés, con reducciones hipotéticas de 1, 2 ó 3g de sal al día. Por ejemplo, en el desenlace de enfermedad coronaria, estos escenarios representarían, evitar como mínimo 22,000, 44,000 o 66,000 eventos por año (2, 4 o 6% de lo esperado), respectivamente. 

Los beneficios de la reducción del consumo de 3g de sal, son equiparables a los efectos de un tratamiento antihipertensivo estándar (con el que se lograría disminuir unos 100,000 casos anuales de enfermedad coronaria). También sería superior al impacto de otras intervenciones en prevención cardiovascular como disminución del peso, uso de estatinas y equivalente a dejar de fumar. 

Al realizar las estimaciones de años de vida ajustados por calidad (AVACs) y los costos del sistema de salud norteamericano, se encontró que 3g menos de sal en la dieta diaria resultarían en 194.000 a 392.000 AVACs adicionales y ahorrarían alrededor de 17 mil millones de dólares en costos de atención. Incluso el descenso en el consumo de sal de 1g diario, es una estrategia costo-efectiva. 

En Colombia se tienen estimaciones indirectas del consumo de sal. Las cifras oficiales se basan en un estudio que evaluó la excreción de sodio en orina de 24 horas en una muestra no representativa de la población (2). Según esta fuente, la ingesta diaria promedio de sal en Colombia para hombres es de 13.7g (5.3g de sodio) y para mujeres de 10.1g (3.9g de sodio), cifras incluso superiores a las del consumidor norteamericano promedio. 

No hay razones biológicas para pensar que los resultados de las estimaciones del modelo no sean extrapolables a la población Colombiana. Sin embargo, se necesitan estimaciones válidas sobre el consumo de sal que permitan avanzar en la visualización del impacto de futuras estrategias de reducción. 

El estudio revisado nos permite anticipar un beneficio poblacional esperado con un menor consumo de sal. Sin embargo, no se aborda cual puede ser la mejor estrategia para alcanzar esta meta (modificación del etiquetado de alimentos, políticas de comunicación de riesgo, promover consumo de alimentos no procesados, entre otros). El Ministerio de Salud y Protección Social en Colombia, como parte de la OMS, debe ser participe de la estrategia global para la reducción del consumo de sal. El programa CARDIECOL desea contribuir a la formulación de iniciativas de conocimiento y acción que permitan alcanzar este objetivo.  

RECADO: La reducción del consumo diario de sal de al menos 1g debe ser una meta de los sistemas de salud. En el contexto colombiano se requiere el desarrollo de una política pública que contemple el diseño, implementación y evaluación de  intervenciones colectivas efectivas para lograr este objetivo. Asimismo, debe ser una recomendación habitual en la actividad diaria de los profesionales de la salud. 

Equipo Editorial USTC

• Juan Guillermo Pérez MD, MSc (Desarrollador)

• Eliana Váquiro RN, Esp

• Yeny Zulay Castellanos Bsc, MSc 

• Karen Julieth Moreno PT, Esp

• Oscar Mauricio Pérez MD, Esp 

• Olga L. Cortés RN, MSc, PhD

• Juan Carlos Villar MD, MSc, PhD

 

REFERENCIAS

1. Domingo KB, Domingo GB, Chertow P, Coxson A, Moran J, Lightwood M, et al. Projected Effect of Dietary Salt Reductions on Future Cardiovascular Disease. N Engl J Med. 2010;362(7):590–9. 

2.  ABC del consumo de sal-sodio en Colombia [Internet]. Ministerio de Salud y Protección Social. Disponible en: https://www.minsalud.gov.co/salud/Paginas/ABC-reduccion-consumo-sals-odi...

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